Las judías azuki: de Japón a tu mesa

judías azukis

Llevar una vida sana y una dieta equilibrada ya es una tendencia. La alimentación es uno de los sectores que no se escapa de las modas y, por eso, algunos alimentos se convierten en el reclamo de las dietas del momento. Aguacate, quinoa, chía o cúrcuma son algunos de los ingredientes que han pasado a ser los reyes de la alimentación sana. Pero no son los únicos. ¿Quieres saber cuál es la última incorporación? Las judías azuki, un delicioso, versátil y saludable alimento de origen nipón.

Hace unos 10 años las azuki eran unas completas desconocidas, apenas podían encontrarse en las tiendas de alimentación o en las cadenas de supermercados convencionales. Sin embargo, a día de hoy, las azuki se han convertido en una revolución entre las legumbres. Sus múltiples beneficios para la salud y sus propiedades nutritivas han llegado a considerarse una fuente de superpoderes para el organismo.

¿Qué son las judias azuki?

Las azuki son unas pequeñas judías parecidas a los frijoles de color rojo, aunque es posible encontrarlas de otros colores también. Suelen utilizarse en forma de pasta para la preparación de distintas recetas, e incluso, postres. Así pues, es un ingrediente muy versátil en la cocina, ya que puede utilizarse tanto para elaboración de platos dulces como salados. Su textura es muy suave, por eso es fácilmente adaptable a miles de recetas.

En Asia, las azuki son extremadamente populares y muy cultivadas, sobre todo en el este del continente y en la región del Himalaya. Sin embargo, actualmente es posible encontrarlas en tiendas de dietética, herbolarios o supermercados, ya que se han vuelto muy conocidas en los últimos años.

Evolución e historia en la cocina asiática de las judías azuki

Las judías azuki no son un producto nuevo. En Asia, se llevan cultivando desde el año 1000 a.C. En sus inicios, muchos ancianos creían que estas judías eran un amuleto de la buena suerte debido a su color rojo, por eso, solían usarse en múltiples eventos y ceremonias en Japón, China y Corea. Además, se utilizaban como medicina, pues los japoneses ya valoraban sus propiedades nutritivas y medicinales por entonces.

Beneficios para la salud de las judías azuki

Hay que tener en cuenta que ningún alimento es milagroso, ni hará que cambies física o fisiológicamente por consumirlo. Una dieta sana y variada, que incluya este alimento, es lo que contribuirá a que el estado de salud mejore y favorezca la prevención de muchas enfermedades. Estos son algunos de los beneficios que aporta esta legumbre:

Mejora la salud intestinal. Las azuki son ricas en fibra soluble y almidón resistente, lo cual mejora el tránsito y la digestión.

Reducen el riesgo de padecer diabetes tipo 2. El alto contenido en fibra que presentan estas judías ayuda a mejorar la sensibilidad a la insulina y reducen los picos de azúcar en sangre después de comer.

Ayudan a regular el peso. Esta legumbre tiene la capacidad de aumentar la expresión de genes que disminuyen el hambre y aumentan la sensación de saciedad. Las azuki son ricas en proteínas y fibra, cosa que también influye en la redacción del apetito.

Buenas para la salud cardiovascular. El consumo de legumbres en general se relaciona con niveles más bajos de colesterol y un menor riesgo para padecer enfermedades cardíacas.

Recetas populares

Tal y como hemos comentado anteriormente, las azuki se pueden comer tanto en platos dulces como salados. Por eso, te dejamos una opción de cada uno para que sepas cómo cocinarlas en cada caso. Ahí van:

Anko

  • 200 gramos de azuki
  • 75 gramos de azúcar blanquilla
  • 50 gramos de azúcar moreno
  • Una pizca de sal
  • Elaboración
    Deja en remojo en agua las alubias al menos diez horas. Después del reposo, escurre las azuki y ponlas en una olla con agua, tres veces el contenido de azuki, tápala y llévala al fuego. Una vez que rompa a hervir baja el fuego al mínimo y cuece, sin destapar, unos 45-60 minutos, hasta que estén tiernas.

    Finalizada la cocción, escurre bien las judías rojas y vuelve a ponerlas en la olla a fuego medio-bajo, añade el azúcar y deja que se funda, y sin dejar de remover de vez en cuando. Prosigue la cocción sin que burbujee demasiado para evaporar el agua. Añade también la pizca de sal. Hay que conseguir una pasta más o menos seca con la que poder rellenar pasteles y pastelitos, como por ejemplo, dorayakis.

    Guiso de azukis

    • 500 gramos de azukis
    • 200 gramos de arroz integral
    • 300 gramos de calabaza
    • 1 cebolla
    • 1 tomate
    • 4 ajos
    • ½ cucharadita de tomillo seco
    • 1 cucharadita de pimentón de la Vera
    • ½ cucharadita de cúrcuma en polvo
    • 1 pizca de pimienta
    • Sal al gusto
    • 4 cucharadas de salsa tamari (o salsa de soja)
    • Aceite de oliva
    • Unas hojas de cilantro fresco (opcional)

    Elaboración
    Previamente a la preparación de esta receta, hemos de poner las azukis en remojo al menos 8 horas. Una buena opción es ponerlas en remojo la noche anterior.

    En una olla grande ponemos las azukis, la cebolla, los ajos y el tomate. Cubrimos todo de agua (un litro y medio aproximadamente) y lo ponemos al fuego. Añadimos todas las especias excepto la sal. Llevamos a ebullición. Una vez que arranque a hervir bajamos el fuego, ponemos la tapa y dejamos que se cocine durante 1 hora. Mientras tanto cocemos el arroz integral durante 40 minutos en abundante agua con sal. Reservamos.

    Pasada la hora de cocción de las azukis, sacamos la cebolla, los ajos y el tomate y lo trituramos bien con un poco del agua de cocción. Incorporamos lo que acabamos de batir a la olla. Añadimos la calabaza cortada en dados, la sal y el tamari (no nos pasemos con la sal porque el tamari es salado). Cocinamos 15 minutos más y apagamos el fuego.
    Servimos en un plato hondo con un par de cucharadas de arroz integral hervido y un poco de cilantro fresco.