Konjac: propiedades, beneficios y dónde comprarlo

Konjac: propiedades, beneficios y dónde comprarlo

Disfrutar de un plato de pasta sin apenas ingerir calorías parece algo contradictorio, pero aunque cueste de creer, es posible. ¿Cómo? Gracias al konjac, un ingrediente de origen asiático muy popular tanto por sus propiedades y beneficios como por su uso en la cocina. Este alimento, presentado habitualmente en forma de pasta, es una forma de consumir nuestros platos preferidos libres de remordimientos y de aportar a nuestro cuerpo un chute extra de fibra. Hoy te contamos todos los secretos de este “milagro” alimenticio.

Qué es y dónde encontrarlo

El konjac o “lengua del diablo” es una planta de la que se extrae una harina que posteriormente se utiliza para crear pasta en diferentes formas y versiones. Sin embargo, lo más importante de esta planta no son sus hojas, sino su bulbo, ya que es donde se concentran todas sus preciadas características.

Este alimento es originario de Asia, concretamente, del sudeste asiático. Por tanto, es posible encontrarla en casi todos ellos como por ejemplo China, Vietnam, Tailandia, Camboya, Japón… Allí, este ingrediente lleva utilizándose desde hace más de miles de años, tanto por sus beneficios para la salud como por su versatilidad en la cocina. No obstante, en Occidente el konjac suele ser más conocido por sus efectos saciantes, ya que se usa como sustituto de la pasta pero sin aportar hidratos de carbono.

El motivo de este suceso es que el konjac es muy rico en fibra y absorbe mucha agua. Así pues, es capaz de quitar el hambre por muchas horas pero realmente su valor calórico es bajo. Por cada 100 gramos aporta tan sólo 9 calorías. Increíble pero cierto.

Dónde comprarlo

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Propiedades

La principal razón por la que este ingrediente es capaz de hacernos sentir saciados sin ingerir muchas calorías es tanto su composición como su gran capacidad de absorción. ¿Cómo es su composición?

Para obtener la pasta de konjac, el tubérculo ha de secarse para obtener la harina que permitirá crear las pastas y arroces. Esta harina está compuesta de glucomanano, que es el motivo por el cual el konjac puede saciar tanto. Este compuesto soluble en agua, es como una especie de gelatina que puede doblar su tamaño al entrar en contacto con líquido.

No obstante, pese a ser rico en esta fibra, comer un plato de konjac no aporta la misma cantidad de nutrientes, vitaminas y minerales que aporta un plato de pasta convencional. El konjac se suele utilizar para reducir la cantidad de calorías de un plato, pero hay que tener en cuenta que habrá que acompañarlo de otros alimentos que contengan estas sustancias que son necesarias para la salud de nuestro organismo. Puedes acompañar tu pasta konjac con los ingredientes que más te gusten ya que su sabor insípido puede adaptarse fácilmente a cualquier cosa que le añadas. Puedes probar a preparar tus fideos yakisoba con pasta konjac, ¡verás que no te arrepentirás!

BENEFICIOS

El konjac, aparte de ser utilizado en dietas para la pérdida de peso, es muy valorado por sus beneficios para la salud. Como muchos de ellos aún son desconocidos, te presentamos aquí algunos de los más destacados:

1Controla la diabetes. Como ya hemos mencionado anteriormente, pese a que konjac se suele presentar en formato pasta no aporta hidratos de carbono ni azúcar, por lo que no genera picos de glucosa en sangre. Así pues, es una opción perfecta para las personas que sufren diabetes.

2Mejora la salud intestinal. Este alimento es casi un 100% fibra, cosa que facilita su digestión y el tránsito intestinal sin crear sensación de pesadez.

3Reduce el colesterol. El principal componente del konjac es el glucomanano, una fibra dietética soluble en agua. Este compuesto se ha relacionado con la reducción del colesterol LDL (el colesterol “malo”) y los triglicéridos.

4Efecto saciante. Al poder absorber una cantidad tan elevada de agua, cuando llega al estómago aumenta su tamaño, lo cual crea la sensación de saciedad. Así pues, estarás ingiriendo un alimento de bajísimas calorías sin tener que pasar hambre.

Riesgos y efectos adversos

Todo lo bueno tiene su lado malo. La gran capacidad de absorción del konjac es beneficiosa para la pérdida de peso por su efecto saciante pero también puede llegar a ser peligrosa para las personas con problemas esofágicos. Tal y como advierte la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, si se cocina el konjac de la misma forma que un plato tradicional de pasta, no podemos olvidarnos de tomar mucha agua durante la comida. El konjac aumenta su tamaño considerablemente al entrar en contacto con líquido, por tanto, al comerlo hemos de procurar que llegue al estómago rápidamente para evitar el riesgo de asfixia.

Además, como pasa con todos los alimentos ricos en fibra, comer grandes cantidades de konjac puede provocar efectos laxantes y problemas gastrointestinales.